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Los niños en Cuba son distintos a los del resto del mundo. Mientras en cualquier país puedes ver a un pequeño con un celular en la mano para entretenerse y pasar el rato, en la isla los encuentras jugando con los más tradicionales métodos de felicidad. Y no es que no quieran tener un celular o un PlayStation, no, lo que sucede es que para la mayoría de los padres se les hace más sencillo ponerle a su alcance juegos como estos que ahora les menciono que además de ser más sanos son más baratos. El trompo lo puedes encontrar con facilidad en cualquier puestecito de algún artesano que trabaje con madera o en los catres de las fiestas populares. Las competencias que se crean alrededor de este juego muy divertidas y sacan a los infantes la cubanía que llevan consigo. Las bolas de diferentes colores y diseños se convirtieron en parte indispensable de la vida de un niño cubano. Aunque no se requieren de muchas condiciones para ejecutarlo, los exigentes practicantes buscan terrenos que sean lo más llanos posibles para jugar con todas las de la ley. También Cuba en los últimos tiempos ha visto el crecimiento de los juegos electrónicos en niños y adolescentes.

Mano sosteniendo adorno en jardín de marpacíficos, fondo verde, Cuba. Foto: Jorge Ricardo.
Un día de enero, mi hijo llegó de la escuela un poco contrariado porque unos tales Reyes Magos no le habían regalado nada y a sus amiguitos sí. Yo le conté que los Reyes Magos no existían, o al menos no en la forma en que sus amiguitos creían.
Primer consejo: si busca un regalo para una niña, nunca vaya a la sección «Niñas» de la juguetería. Nunca. Para esto hay una primera razón poderosa y concreta: hay muchos juguetes excelentes que solo se encuentran en la sección masculina de la tienda. Si bien esto va cambiando (se lo digo yo que, cuando viajo, en vez de ir a museos, visito jugueterías —aunque a veces visito museos de juguetes—), el cambio es, por ahora, muy lento.
La cantidad exacta de mesas de billar en Cuba no se puede calcular: unos las han maquillado con licencias de trabajo por cuenta propia de otra actividad, otros operan clandestinamente y solo el Estado puede montarlas con tranquilidad.
Hugo Díaz conduce de medio lado o con las piernas recogidas debajo del volante y, sin embargo, te invita a subirte a él con una frase que evidencia amor y también orgullo paternal: “Este carrito aguanta cualquier cosa”.
Desde que mi hija me habló de este último deseo, evito pasar con ella frente a la tienda de juguetes
Autoridades de Pinar del Río desmantelaron una red de jóvenes “gamers” que usaban la conexión WiFi para jugar entre ellos. La norma legal que usaron contra ellos data de 1992… cuando en Cuba ni siquiera existía internet.
Sobre las consecuencias del huracán Matthew en Baracoa –la ciudad más afectada–.
En el municipio camagüeyano de Vertientes no hay mucho qué hacer en las vacaciones. Para salir de la abulia los vecinos han armado un torneo de fútbol popular.
El garaje de una casa se convirtió desde hace un año y medio en espacio mágico para niños que quieran comprar duendes, muñecas de trapo, ranas y caballos de juguete.
Con apenas espacio suficiente y muchas veces sentados con las computadoras encima de sus piernas, un grupo de jóvenes genera productos en Realidad Virtual y Aumentada para campañas promocionales de instituciones gubernamentales.
Con 12 años, Yosdiel se ha construido su propio “parque automotor” hecho de madera y pedazos de hierro.
La ADEC es una asociación de gamers por cuenta propia que no reparan en los obstáculos para organizar eventos y sumar a centenares de otros gamers.
El Joven Club es refugio para muchos chiquillos del barrio, esos que parecen vivir y morir en el mundo ocre y pálido del laboratorio.
Se sientan en el piso, en escaleras, donde sea, traen su almuerzo, cargan con cartas o consolas de videojuegos. Los jóvenes cubanos no solo juegan fútbol o pelota, los deportes electrónicos ganan terreno.
El Chino se dedica a apuntar número de la Bolita o Charada, el más extendido juego de azar en Cuba que a pesar de las prohibiciones hace más de 50 años, sigue vivo.
Las calles cubanas representan micromundos y son órganos vitales en nuestra nación. Sus rostros son diversos, pero si hubiera que destacar aquellos que les confieren altas dosis de atractivo, esos serían los infantes.
Los aficionados a los videojuegos en Cuba tiene desde ahora en N1CKS su primera revista interactiva. El Paquete Semanal y las memorias USB son su mejor canal de difusión.
La “bolita” nombre por el que se conoce en Cuba a la lotería ilegal, es para Pedro, Adriana, Mario, Yosiel… más que un juego. Es un vicio.
Los pocos juguetes que sus padres les podían procurar a Yosdiel, el muchacho los desarmaba para construir tractores, camiones, máquinas para cortar caña y hasta pequeños buldóceres. Hoy reune un “parque automotor” que sobrepasa los 30 vehículos.
En estos días he estado dándole a un juego electrónico de carreras de motos acuáticas. No sé cómo se llama, no me interesa, ni siquiera he mirado. Solo entro al juego, aprieto el acelerador, me cuido de las curvas y de los pilotos que a veces me cierran y no me dejan avanzar. Gano carreras, […]
Durante años he visto esta estafa repetirse varias veces y no salgo de mi asombro al ver que hay gente que todavía muerde
¿Cómo se las arreglan las educadoras qué deben usar juguetes para enseñar a los niños, pero nunca reciben lo que necesitan? En Pinar del Río aparecen algunas pistas.
De niña Aniley no pasó tanto tiempo entre sus muñecas como ahora, que ya es toda una mujer. Cada día esta joven de Santa Clara dedica 12 o 13 horas diarias para crear diseños a mano, que vende luego como artesanía.
Desde una pequeña habitación en el Vedado capitalino se gesta, lo que algunos han empezado a llamar, el futuro del videojuego cubano.
En un ambiente completamente oculto, en las noches de La Habana hay un creciente circuito de jugadores de Póker. Maylon tiene su hora en la noche-madrugada dos o tres veces por semana. Una noche de esas iba perdiendo.