«Vamos a ampliar la entrega de tierras en usufructo a quienes estén dispuestos y en condiciones de producir: productores, cooperativas, mipymes y formas asociativas, sin renunciar jamás a la soberanía nacional ni retroceder hacia el país dependiente que dejamos atrás con la Revolución», prometió el presidente designado por el general Raúl Castro.
El gobernante Miguel Díaz-Canel dijo que el país se abriría a supuestas nuevas reformas económicas que salvarían a la isla. Estas fueron aprobadas por el PCC el 17 de junio de 2026 y serán presentadas ante el Parlamento hoy, 18 de junio.
Un informe de cuatro organismos internacionales ubica a la isla entre los países con mayores caídas en producción agrícola de América Latina y el Caribe, junto a Haití y Surinam.
Un estudio independiente basado en encuestas en 51 municipios del país revela que más del 95 % de los cubanos vive por debajo del umbral de pobreza.
En Cuba se ha consolidado una modalidad de estafa telefónica en la que los estafadores, haciéndose pasar por intermediarios de paquetería internacional, solicitan transferencias a través de Transfermóvil tras anunciar la llegada de un supuesto envío. La crisis económica, la digitalización acelerada y la vulnerabilidad de adultos mayores facilitan estos fraudes. La falta de respuesta institucional deja a las víctimas sin protección, mientras el fenómeno sigue creciendo.
La crisis alimentaria cubana, tal y como documentó la cuarta Encuesta Nacional de Seguridad Alimentaria de Food Monitor Program, es estructural, sostenida y, en 2025, fue peor que en el año precedente.
Alexeis Serrano y su esposa Delis Frómeta están recluidos desde la mañana del 13 de abril de 2026. El día anterior, ambos protestaron frente a unos inspectores que intentaron multarlos por vender boniatos de manera irregular; gritaron: «¡Abajo el fascismo, abajo el genocidio, abajo el hambre! ¡Libertad para el pueblo de Cuba!».
El campo cubano enfrenta una crisis de producción sin precedentes, con desplomes generalizados en casi todos los rubros. En ese contexto, se ha vuelto a modificar el marco legal agropecuario con normas que regulan la comercialización mayorista y minorista de productos agropecuarios y forestales. ¿Será suficiente para que llegue la comida a la mesa?
Una aplicación escanea alimentos y cosméticos, y los evalúa basándose en estudios científicos para preservar el bienestar del cuerpo.
En un escenario de profunda crisis agropecuaria, estas importaciones han funcionado como un mecanismo de compensación ante la baja producción nacional.
Sí, es posible tener listados de las ofertas de ahorro de más de una tienda, y al alcance de la mano.
Una mujer trans de 42 años y su madre, diabética desde hace casi dos décadas, describen las condiciones de vida en una zona del Plan Turquino, donde las dietas médicas no se cumplen, la refrigeración es imposible por los apagones y el acceso al agua depende de la lluvia.
Desde julio de 2025, Cuba enfrenta una epidemia de dengue, chikunguña y oropouche, agravada por la inseguridad alimentaria y el deterioro del sistema de Salud. ¿Cómo se relaciona el poco acceso a una correcta alimentación con la actual situación sanitaria? Lee el análisis de Food Monitor Program. 
Los hogares en Cuba eliminan comidas, mientras la inflación, la dolarización y los apagones restringen el acceso a lácteos, proteínas y agua potable. Las secuelas incluyen déficit de calcio en la infancia, obesidad por escasez, diabetes y estrés.
«La consigna podría ser: “¡Aquí no rinde nadie!”», dice Jorge Fernández Era en su columna de sátira, mientras la retórica del Minag de «crecer, crecer, crecer» solo sirve para que los de arriba puedan «viajar, viajar y viajar».
El más reciente intento del oficialismo por cambiar las cosas en el campo cubano es la nueva normativa relacionada con la agroecología. La Gaceta Oficial 79 publicó el Decreto 128, que establece el marco jurídico para el desarrollo de la agroecología como política nacional.
El presidente de Cuba —es un decir— Miguel Díaz-Canel botó varias verdes cuando, al felicitar al Foro Mundial de la Alimentación (FMA), aseguró que la isla está bastante cerca de alcanzar la seguridad alimentaria.
Por años, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha trabajado junto al Gobierno cubano para enfrentar la inseguridad alimentaria. Sin embargo, pese a más de 180 millones de dólares invertidos en la última década, los resultados siguen siendo limitados.
Las autoridades cubanas han prorrogado nuevamente un conjunto de beneficios arancelarios excepcionales, establecidos para aliviar la situación de escasez de bienes de primera necesidad y la crisis energética en el país.
Aunque en países como Alemania, Francia o España la miel cubana se cotiza en alrededor de 3 000 USD la tonelada, los apicultores de la isla denuncian impagos, retrasos y un nuevo esquema que limita su acceso a divisas.
Mientras el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel recorría «sitios de interés» en La Habana para revisar planes de restauración e inversiones, otro cubano perdió la vida en un derrumbe. En los últimos dos meses, múltiples derrumbes han afectado a varias familias cubanas. Tras las lluvias intensas y las inundaciones, se acentúa la precariedad del fondo habitacional.
Cada dos sábados, la parroquia Santa María y la Misión San Pedro Apóstol en el reparto Flores, Santiago de Cuba, preparan y entregan cientos de raciones de comida a personas en situación vulnerable. La iniciativa, liderada por el sacerdote anglicano Rodhin A. Colomar, funciona con donaciones y el trabajo voluntario de vecinos y feligreses, que cocinan al aire libre con leña o carbón. El objetivo es atender a ancianos, niños, enfermos y familias con necesidades, sin importar creencias religiosas. 
«En Cuba no hay nadie pasando hambre», dijo el canciller Bruno Rodríguez en 2021. El video volvió a circular por estos días, pero la falsa narrativa no ha cambiado: negar lo evidente.
Jorge Luis Tapia Fonseca, vice primer ministro de Cuba, desinformó en la ONU al atribuir exclusivamente a las sanciones económicas de Estados Unidos la causa de la crisis agrícola y alimentaria en la isla. En esa narrativa ENGAÑOSA se omiten causas internas claves y se distorsiona la realidad. 
Con cortes eléctricos de hasta 18 horas, falta de agua potable y precios que superan salarios y pensiones, cocinar y alimentarse ya no es un acto cotidiano, sino una hazaña marcada por la ansiedad, la tristeza y la frustración. La inseguridad alimentaria no solo afecta al cuerpo, también erosiona la salud mental. Lee el análisis de Food Monitor Program.