El Estado cubano ha puesto sobre la mesa un incentivo fiscal relevante para personas jurídicas y naturales con actividades económicas que inviertan en energías renovables, pero se reserva el control técnico y administrativo para concederlo y retirarlo.
Debemos aprender a incidir en las grietas que se abren en el muro totalitario. La ciudadanía, dentro y fuera, debe agudizar su capacidad para identificar los momentos de debilidad en la narrativa de los «nuevos nombres» que asoman en el poder y aprovechar la inestabilidad de su legitimidad para presionar por demandas urgentes.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habría sostenido conversaciones secretas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, según revelaron tres fuentes a Axios, una reconocida publicación estadounidense.
La escena diplomática que rodea hoy a Cuba no está marcada por rupturas formales, sino por matices. Las declaraciones públicas de los aliados históricos del régimen cubano mantienen el tono amistoso, pero cuando se revisan los hechos, el respaldo externo aparece medido.
La falta de combustible ya no es un rumor: es el factor que paraliza el país. En el Noticiero de la Gente te contamos cómo han vivido los cubanos la primera semana de la «contingencia».
La oportunidad para una transición negociada en Cuba será política, frágil y dependiente de costos reales para la élite autocrática. Aumentar esos costos no garantiza el cambio, pero no hacerlo garantiza la continuidad. Incluso las élites autocráticas que se creen eternas dependen, en última instancia, de que esa creencia se mantenga.
En este video analizamos, con datos económicos y sociales, qué muestran los indicadores sobre apagones, escasez de alimentos y medicinas, contracción del PIB y éxodo masivo, y por qué la crisis actual en Cuba no puede explicarse solo por sanciones recientes, sino por problemas estructurales acumulados durante años.
Cuba está tocando las puertas, probablemente, de la peor debacle en casi un siglo que pone en peligro, incluso, la sobrevivencia de la cultura, del espíritu y de la nación.
Desde el 5 de febrero de 2026 se ha intensificado la atención mediática y política sobre la posible presencia de embarcaciones militares de Estados Unidos en aguas próximas al norte de Cuba.
La presión de Estados Unidos sobre el régimen castrista cubano ha disparado la posibilidad de negociaciones con la cúpula en el poder en Cuba.
En principio, el escenario proyectado para la contingencia es de un mes, según comunicaron funcionarios a estudiantes de educación superior en la capital. Pero el panorama es incierto.
«Pagar el salario de 30 o 40 personas en otro país», dijo Fernández de Cossío, «es insignificante en comparación con el gasto militar estadounidense». Argumentó que la mayoría de los cubanos apoyaba la misión y se sentía «orgullosa de eso».
El Ministerio de Relaciones de Exteriores cubano (Minrex) aseguró que no existen «bases militares o de inteligencia extranjeras en el país». Sin embargo, algunos reportes de expertos y centros de investigación registran lo contrario.
Los esfuerzos deben concentrarse ahora no en celebraciones prematuras, sino en pensar todas y todos los cubanos, dentro y fuera de la isla, en cómo actuar y planear ante un colapso inminente que se torna inevitable, ante la falta absoluta de voluntad de las élites parásitas cubanas para conducir al país hacia un proceso de destotalitarización.
Ante el caos y la tensión internacional, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel admite que pudiera dialogar con Estados Unidos, pero sin presiones.
Puedo sugerir enfocarnos, en la isla y la diáspora, en que acompañemos alguna iniciativa e instancia social muy mínima, pero real y humana, que tenga a la liberación de los presos como primer objetivo.
Raúl Castro cumplirá 95 años en junio de 2026 y los rumores sobre la decadencia de su estado de salud resurgen cada cierto tiempo. Queda por ver si el tiempo y la biología alcanzarán primero que la justicia a uno de los hombres más poderosos de la historia contemporánea de Cuba.
Cuba no tiene una mesa de diálogo con Estados Unidos de cara a las tensiones ocasionadas luego de que el presidente Donald Trump incrementara drásticamente las sanciones a la nación caribeña la semana pasada, afirmó el lunes un alto funcionario isleño.
¿El país se asoma a una transición política o se encamina hacia un endurecimiento aún mayor del sistema?
La nueva orden representa un endurecimiento significativo de la postura de la Administración Trump hacia el régimen cubano.
En el segundo semestre de 2025, Cuba desplegó una estrategia sostenida y multicanal de proyección internacional —lo que los analistas denominan sharp power— destinada a reforzar su legitimidad externa y ampliar su margen de maniobra diplomática.
A pesar de la crisis sistémica del país, el Gobierno cubano sigue apostando por el tabaco premium como una de las vías autóctonas para mantenerse a flote. Habanos facturó en 2024 la apabullante cifra de 827 millones de dólares.
El régimen de La Habana anunció el sábado 17 de enero de 2026 en un comunicado oficial que el Consejo de Defensa Nacional se había reunido «para analizar y aprobar los planes y medidas del paso al estado de Guerra».
Medios oficiales cubanos difundieron mensajes que generaron interrogantes dentro y fuera de la isla sobre una posible declaración de estado de guerra en el país.
Después del colapso soviético y de la crisis de los años noventa, en el siglo XXI las FAR han mostrado cierta recuperación de sus capacidades militares con base en dos aspectos fundamentales: la expansión y consolidación de su industria militar y la colaboración con nuevos aliados.

gobierno cubano

Cuba amplía incentivos fiscales para inversores en energías renovables: alivio tributario con margen discrecional
El Estado cubano ha puesto sobre la mesa un incentivo fiscal relevante para personas jurídicas y naturales con actividades económicas que inviertan en energías renovables, pero se reserva el control técnico y administrativo para concederlo y retirarlo.
Debemos aprender a incidir en las grietas que se abren en el muro totalitario. La ciudadanía, dentro y fuera, debe agudizar su capacidad para identificar los momentos de debilidad en la narrativa de los «nuevos nombres» que asoman en el poder y aprovechar la inestabilidad de su legitimidad para presionar por demandas urgentes.
La falta de combustible ya no es un rumor: es el factor que paraliza el país. En el Noticiero de la Gente te contamos cómo han vivido los cubanos la primera semana de la «contingencia».
Cuba está tocando las puertas, probablemente, de la peor debacle en casi un siglo que pone en peligro, incluso, la sobrevivencia de la cultura, del espíritu y de la nación.
En principio, el escenario proyectado para la contingencia es de un mes, según comunicaron funcionarios a estudiantes de educación superior en la capital. Pero el panorama es incierto.
Los esfuerzos deben concentrarse ahora no en celebraciones prematuras, sino en pensar todas y todos los cubanos, dentro y fuera de la isla, en cómo actuar y planear ante un colapso inminente que se torna inevitable, ante la falta absoluta de voluntad de las élites parásitas cubanas para conducir al país hacia un proceso de destotalitarización.
Raúl Castro cumplirá 95 años en junio de 2026 y los rumores sobre la decadencia de su estado de salud resurgen cada cierto tiempo. Queda por ver si el tiempo y la biología alcanzarán primero que la justicia a uno de los hombres más poderosos de la historia contemporánea de Cuba.
La nueva orden representa un endurecimiento significativo de la postura de la Administración Trump hacia el régimen cubano.
El régimen de La Habana anunció el sábado 17 de enero de 2026 en un comunicado oficial que el Consejo de Defensa Nacional se había reunido «para analizar y aprobar los planes y medidas del paso al estado de Guerra».
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habría sostenido conversaciones secretas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, según revelaron tres fuentes a Axios, una reconocida publicación estadounidense.
La oportunidad para una transición negociada en Cuba será política, frágil y dependiente de costos reales para la élite autocrática. Aumentar esos costos no garantiza el cambio, pero no hacerlo garantiza la continuidad. Incluso las élites autocráticas que se creen eternas dependen, en última instancia, de que esa creencia se mantenga.
Desde el 5 de febrero de 2026 se ha intensificado la atención mediática y política sobre la posible presencia de embarcaciones militares de Estados Unidos en aguas próximas al norte de Cuba.
«Pagar el salario de 30 o 40 personas en otro país», dijo Fernández de Cossío, «es insignificante en comparación con el gasto militar estadounidense». Argumentó que la mayoría de los cubanos apoyaba la misión y se sentía «orgullosa de eso».
Ante el caos y la tensión internacional, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel admite que pudiera dialogar con Estados Unidos, pero sin presiones.
Cuba no tiene una mesa de diálogo con Estados Unidos de cara a las tensiones ocasionadas luego de que el presidente Donald Trump incrementara drásticamente las sanciones a la nación caribeña la semana pasada, afirmó el lunes un alto funcionario isleño.
En el segundo semestre de 2025, Cuba desplegó una estrategia sostenida y multicanal de proyección internacional —lo que los analistas denominan sharp power— destinada a reforzar su legitimidad externa y ampliar su margen de maniobra diplomática.
Medios oficiales cubanos difundieron mensajes que generaron interrogantes dentro y fuera de la isla sobre una posible declaración de estado de guerra en el país.
La escena diplomática que rodea hoy a Cuba no está marcada por rupturas formales, sino por matices. Las declaraciones públicas de los aliados históricos del régimen cubano mantienen el tono amistoso, pero cuando se revisan los hechos, el respaldo externo aparece medido.
En este video analizamos, con datos económicos y sociales, qué muestran los indicadores sobre apagones, escasez de alimentos y medicinas, contracción del PIB y éxodo masivo, y por qué la crisis actual en Cuba no puede explicarse solo por sanciones recientes, sino por problemas estructurales acumulados durante años.
La presión de Estados Unidos sobre el régimen castrista cubano ha disparado la posibilidad de negociaciones con la cúpula en el poder en Cuba.
El Ministerio de Relaciones de Exteriores cubano (Minrex) aseguró que no existen «bases militares o de inteligencia extranjeras en el país». Sin embargo, algunos reportes de expertos y centros de investigación registran lo contrario.
Puedo sugerir enfocarnos, en la isla y la diáspora, en que acompañemos alguna iniciativa e instancia social muy mínima, pero real y humana, que tenga a la liberación de los presos como primer objetivo.
¿El país se asoma a una transición política o se encamina hacia un endurecimiento aún mayor del sistema?
A pesar de la crisis sistémica del país, el Gobierno cubano sigue apostando por el tabaco premium como una de las vías autóctonas para mantenerse a flote. Habanos facturó en 2024 la apabullante cifra de 827 millones de dólares.
Después del colapso soviético y de la crisis de los años noventa, en el siglo XXI las FAR han mostrado cierta recuperación de sus capacidades militares con base en dos aspectos fundamentales: la expansión y consolidación de su industria militar y la colaboración con nuevos aliados.